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28 años después (Exterminio 3)

Publicación de octubre 1, 2025 por Psique y Cultura

Psique y Cine: 28 años después (Exterminio 3)

28 años después (Exterminio 3)
Psique y Cultura – 28 años después

La película nos sitúa casi tres décadas después del brote inicial del virus de la rabia, en un mundo que intenta reconstruirse tras haber quedado devastado por la infección y por los estragos sociales que esta dejó. Entre ruinas de ciudades y vestigios de lo que alguna vez fue la civilización moderna, la humanidad busca sobrevivir mientras enfrenta dilemas que trascienden la mera subsistencia. Los intentos de reorganizar la vida social se ven permanentemente atravesados por la desconfianza, el miedo y la repetición de viejas dinámicas de poder.

Este largometraje nos lleva a la reflexión de temas variados como la masculinidad tóxica, el duelo, la dificultad de soltar, el impacto del trauma colectivo, y la constante lucha entre la pulsión de vida y la pulsión de muerte. A través de sus personajes, se nos muestra cómo, incluso en contextos de devastación, se mantienen presentes los conflictos internos más íntimos de la psique humana.

En el ámbito de la masculinidad, observamos cómo diversos hombres encarnan la herencia de un modelo sustentado en la dominación, el control y la violencia. La supervivencia se convierte en justificación para ejercer poder sobre los otros, instaurando jerarquías rígidas y comportamientos destructivos. Desde un punto de vista psicoanalítico, se trata de una regresión a lo pulsional más primitivo, donde la pulsión de muerte predomina, generando actos que niegan la posibilidad de vínculo y de solidaridad. Esta representación desnuda la fragilidad de un modelo de masculinidad que, lejos de garantizar la vida, acelera su deterioro.

El duelo aparece como otro eje fundamental. Muchos personajes cargan con las pérdidas de seres queridos, de comunidades enteras y de la noción de futuro tal como la conocían. La resistencia a aceptar estas pérdidas se expresa en la repetición compulsiva, en la búsqueda de sustitutos imposibles y en decisiones que ponen en riesgo la vida propia y ajena. Freud distinguía entre el duelo sano y la melancolía: mientras el primero permite resignificar lo perdido, la segunda condena al sujeto a quedar atrapado en una identificación dolorosa. En la cinta, este límite se difumina y muestra cómo la incapacidad de elaborar el duelo puede desembocar en un ciclo perpetuo de violencia.

La dificultad de soltar se evidencia en el apego a recuerdos, a viejas formas de vida y a mandatos internos que ya no tienen cabida en el presente. Soltar aquí no significa olvidar, sino transformar. Implica reconocer la vulnerabilidad, renunciar a la ilusión de control absoluto y abrirse a la posibilidad de vínculos nuevos. En ese sentido, la película sugiere que la verdadera supervivencia no radica en la mera conservación biológica, sino en la capacidad de resignificar el dolor y convertirlo en un impulso hacia la vida.

28 años después (Exterminio 3)
Psique y Cultura – 28 años después

Otro aspecto relevante es el trauma colectivo. La infección no sólo destruyó cuerpos, sino que quebró la confianza social. Los sobrevivientes actúan bajo el peso de una memoria compartida que despierta miedo, paranoia y aislamiento. El filme plantea cómo el trauma colectivo puede perpetuar dinámicas de hostilidad, pero también abre la posibilidad de solidaridad si se reconoce la herida común.

Finalmente, subyace una tensión entre Eros y Thanatos, entre la pulsión de vida y la pulsión de muerte. Por un lado, encontramos gestos de cuidado, intentos de reconstrucción, y actos de entrega que recuerdan la fuerza del vínculo humano. Por otro, la omnipresencia de la violencia, la imposibilidad de confiar y la destrucción compulsiva nos hablan de la fascinación por la muerte. La película no ofrece respuestas fáciles, sino que confronta al espectador con esta dualidad inherente al ser humano.

28 años después se convierte así en un espejo de nuestras propias luchas internas: cómo lidiamos con la pérdida, cómo enfrentamos los mandatos de género, cómo gestionamos el trauma colectivo y cómo elegimos entre repetir lo destructivo o resignificar lo vivido para construir algo nuevo. Más allá de la sangre y el horror, la cinta nos interpela sobre lo que significa realmente vivir en comunidad y sobre la necesidad de encontrar un sentido que trascienda la mera supervivencia.

En última instancia, la película nos recuerda que sobrevivir no es suficiente: hay que atreverse a vivir, a reconfigurar los vínculos y a darle un nuevo sentido a lo que permanece. Como toda obra que toca fibras profundas, su fuerza radica en mostrarnos que incluso en medio de la devastación, la humanidad sigue buscando una razón para existir y un motivo para elegir la vida.

28 años después (Exterminio 3)
Psique y Cultura – 28 años después

Ficha técnica

Título original:

28 Years Later

Año:

2025

País:

Estados Unidos – Reino Unido

Dirección:

Danny Boyle

Reparto:

Jodie Comer, Aaron Taylor-Johnson, Alfie Williams y Ralph Fiennes.

Género:

Ciencia Ficción

Reseña:

Daniel Rodríguez

Psicoanalista

Publicado en: Psique y Cine Etiquetado como: Daniel Rodríguez

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