Psique y Cine: La Chica del Tren

La chica del tren presenta la historia de Rachel, una mujer devastada por su divorcio y el alcoholismo, que cada día observa desde el tren una vida que anhela. En contraste, aparece Megan, una joven aparentemente libre, pero marcada por un profundo malestar interno. Por otro lado, Anna encarna el ideal de la esposa y madre que intenta sostener una vida normal y estable. Aunque distintas entre sí, las tres mujeres están unidas por Tom, un hombre aparentemente encantador. La cinta es un relato de tres subjetividades femeninas que terminan siendo víctimas de la manipulación y violencia de un hombre narcisista patológico.
¿Qué es un narcisista patológico?
El narcisista patológico se caracteriza por una organización de la personalidad centrada en la creencia de ser grandioso y de la idealización de sí mismo. Aparentemente, el narcisista funciona bien socialmente, tiene control de sus impulsos y no muestra comportamientos que llamen la atención. Sin embargo, se relaciona y se sostiene de los demás a través de la necesidad de ser admirado y amado, por lo cual utiliza a las personas cuando lo admiran, lo aman o le sirven. Debido a sus características carece de empatía y sus relaciones son superficiales y explotadoras. Es profundamente envidioso y rencoroso.
En la relación de Tom con Rachel se ve claramente cómo a través de la manipulación sistemática y el descrédito de su palabra, Tom logra que Rachel llegue a dudar de su propia percepción, reforzando la culpa y su dependencia emocional. Rachel le sirve para aparecer como víctima de una esposa alcohólica.
En la relación con Anna, Tom sostiene su narcisismo a través de la imagen de una familia ideal. Anna es la esposa que confirma su identidad de hombre responsable y exitoso. Tom ejerce control sutil sobre Anna, apoyado en el miedo de Anna a perder a su familia. Ella es una esposa resignada que queda atrapada en su matrimonio para conservar a su familia y el amor.
En el vínculo con Megan, Tom despliega su grandiosidad a través de la seducción y el uso de ella como objeto de satisfacción y reafirmación de su hombría. Tom se presenta como el salvador que la va a rescatar, sin embargo, rápidamente transforma la intimidad en violencia cuando ella comienza a exigir reconocimiento. Ahora Megan representa una amenaza que detona los rasgos psicopáticos de Tom. En esta escena se puede observar como la psicopatía es una variante del narcisismo patológico.
Rachel, Anna y Megan son tres historias diferentes.
Cualquier mujer puede ser vulnerable a convertirse en víctima de un narcisista, ya que este tipo de personalidad suele presentarse como normal, encantadora y sin señales evidentes de violencia en un inicio porque elabora cuidadosamente su estrategia. Sin embargo, algunas señales de alerta son: su creencia de grandiosidad, necesidad de admiración, idealiza o devalúa a las personas, elimina la voz y la voluntad de su víctima, aislar a su víctima de sus vínculos sociales, manipulación y control, etc. En casos extremos, puede derivar en actos psicópatas como ocurre con Tom.

Ficha técnica
Título original:
La Chica del Tren
Año:
2016
País:
Estados Unidos
Dirección:
Tate Taylor
Reparto:
Emily Blunt, Justin Theroux
Género:
Drama / Suspenso